Emotivo homenaje a Christian Emhart, bombero muerto en combate

En una emotiva ceremonia, compañeros de combate, amigos y familiares recordaron el sábado pasado a Christian Emhart, mártir de la Undécima Compañía de Bomberos Voluntarios del Paraguay, con asiento en zona norte, Fernando de la Mora. El mismo recibió un disparo mortal durante un servicio de socorro en el año 2005, por parte de un militar alcoholizado, que protagonizó un accidente de tránsito.

En el acto se escucharon palabras de agradecimiento y distinción por parte de los capitanes y amigos  del extinto, quienes destacaron su don de gente, de entrega a los demás y su extrema solidaridad. Los bomberos prometieron seguir sirviendo a la comunidad así como lo hiciera en vida el joven.


Christian nació en Asunción el 1 de febrero de 1982. A los 18 años ingresó a la carrera de Biología en la Universidad Nacional de San Lorenzo; carrera que eligió por que le apasionaban los animales y las plantas; al mismo tiempo trabajaba en la Cancillería Nacional y en el poco tiempo libre con que disponía, en vez de dedicarse a hacer cosas o actividades propias de su edad, se dedicó a ser "Bombero Voluntario".

Fue fundador de la 11ma. Compañía de Fernando de la Mora a los 18 años, al que se dedicó con afán desde su juramento hasta el día de su fallecimiento. Esta compañía fue su segundo hogar, se sentía muy a gusto en ella con sus demás compañeros y su hermano, quien lo acompaño en su último año al servicio de los demás.

Un domingo trágico

En la noche del domingo 6 de marzo, a las 23:45 horas aproximadamente, la 11ma. Compañía recibió un llamado de la Central para asistir a un accidente de tránsito ocurrido en la zona, acudieron al lugar Christian, Jimmy y otros tres voluntarios. Christian fue el primero en acercarse al accidentado, el cual no quiso que lo asistieran pues se encontraba totalmente alcoholizado, se resistió y agredió a quienes sólo acudieron al lugar tan rápidamente para auxiliarlo. En agradecimiento a su asistencia voluntaria este hombre sin escrúpulos terminó con la vida de un joven de tan solo 23 años, la que valía muchísimo más que una bebida alcohólica acompañada con un instinto asesino.

Murió en la madrugada del 7 de marzo de 2005 sin antes despedirse de su hermano Jimmy, a quien salvó la vida después de ser herido en aquella comisaría. 

El victimario se encuentra en prisión y supuestamente tiene que compurgar su pena en el 2022.