La pandemia la obligó a sacudirse y dar el gran salto al éxito comercial

Se crió entre telas, agujas, hilos, tijeras y máquinas de coser. Siempre vio a su madre trabajar denodadamente como modista y con esa profesión crió a sus hijos dignamente. En este tiempo de aislamiento social, la cosa se estaba complicando, pues disminuyeron drásticamente los trabajos y habría que hacer algo para ayudarla y de paso empujar a su familia para mejorar los ingresos. Fue así que la fernandina Cynthia Rolón, se propuso dar un paso más de lo que venía haciendo como funcionaria pública y entonces decidió emprender el negocio de los tapabocas, primero, y luego, los equipos de bioseguridad. Hoy al cabo de dos meses del emprendimiento, la empresa ha alcanzado logros superlativos. Esta cuarentena nos obliga a reinventarnos, señaló con alegría y cierto orgullo nuestra entrevistada de la fecha.

Dijo que jamás pensó que a sus 36 años emprendería en un rubro nuevo pero no desconocido para su familia. Sin embargo, la situación creada por el coronavirus, que afecta económicamente a todo el mundo, la obligó a sacudirse y decir "esto no me va a ganar". Veía a su madre preocupada por la falta de clientes y la máquina de coser parada. 

Una noche, según nos comentó, se sentó a pensar y se le prendió la lamparita. Leía muchas quejas por las redes sociales de los trabajadores de blanco por la falta de insumos para atender a pacientes con Covid19 y también de ciudadanos comunes que se quejaban por el alto costo de los barbijos, producido por la ley de la oferta y la demanda; además de los abusos propios de algunos.

Concluyó que esa era la beta y se presentaba como una interesante oportunidad. Ya contaba con las máquinas, sólo faltaba capacitarse en cuanto al tipo de tela a usar para confeccionar los tapabocas. Comenzó a investigar y a asesorarse. Al poco tiempo, compartió la idea con su familia y como ya tienen el expertiz en la materia, sólo necesitaban un poco de capital para iniciar la tarea.

Y así lo hicieron, comenzaron a ofrecer entre sus amistades, por las redes sociales y al poco tiempo se extendió la venta, llegando incluso, a nivel de empresas privadas y públicas. Un éxito extraordinario, que le llena de orgullo a ella y a su familia,

Madre, esposa, trabajadora y universitaria

Cynthia es funcionaria pública, con más de 15 años de servicio, no percibe un salario alto, según comentó a Espacio Fernandino. Tiene una una familia con dos hijos de 11 y 4 años, respectivamente.

Relató que "esta crisis también me afectó debido a que, como es sabido, se redujo el horario de trabajo, lo que ocasionó que dejáramos de percibir las

remuneraciones en concepto de horas extras (horario de la función pública es de 7 a 15 horas)".

Apuntó que "esta situación empezó a desesperarme, los números no me cerraban para poder cumplir con mis obligaciones y responsabilidades, ni para mantener mi hogar y familia, si bien mi marido también trabaja, de igual manera no alcanzaba al verse disminuido nuestros ingresos. Además, soy estudiante del

3er. Año de la carrera de Derecho y hasta mis estudios se veían comprometidos".

A esto se sumaba un problema de salud que la aqueja y que la obliga a consumir medicamentos diariamente cuyos costos son bastantes elevados. Tanto panorama adverso le indicaba que debía encontrar una solución para poder dar una vuelta de rosca y ver cómo reflotar y salir adelante.

Así nació RS Creaciones, con ímpetu, con decisión y con el objetivo claro de ganar el mercado en poco tiempo. Había mucho optimismo en la familia.

Comenzaron a fabricar mascarillas, que pronto gustó al público y luego fueron más allá confeccionando trajes de bioseguridad, batas y todo lo requerido

para la protección, a precios accesibles.

Conocida modista fernandina

Doña Margarita, su madre, la muy conocida modista de Fernando de la Mora, fue su impulso y sigue siendo su sostén principal.

"Hoy, a más de 60 días de toda esta crisis, entre mis obligaciones y responsabilidades como funcionaria pública, como mamá, como esposa y como hija, encontré el tiempo necesario para sentarme a coser y a Dios gracias nuestros productos tuvieron amplia aceptación dentro de la comunidad, lo que permitió que ya llegáramos a otras ciudades. Los pedidos aumentan diariamente y por consiguiente las ventas", manifestó en otro momento Cynthia.

Aclaró que las transacciones las hacen online a través de sus redes sociales y de la fan page RS Creaciones: https://www.facebook.com/rs.confecciones.py. Las entregas las hacen por delivery con costo adicional dependiendo de la zona o pick up (retiro desde el vehículo). 

Cada producto se encuentra esterilizado listo para ser utilizado.

Por otro lado, y atendiendo a su rica experiencia, alienta a las personas a no rendirse, a reinventarse. "La crisis económica producida por el covid-19 dará lugar a nuevas oportunidades, pero habrá que descubrirlas. No será fácil, así que necesitaremos grandes dosis de creatividad y de curiosidad. Todos podemos, si yo pude, vos también", indicó finalmente nuestra entrevistada.