Lamentable: De nuevo aparecen los estafadores de adultos mayores

Nuevamente incautos abuelitos y familiares caen en manos de estafadores, que solicitan dinero a cambio de conseguirles supuestamente la pensión para adultos mayores. Los responsables de las instituciones piden tener cuidado y rechazar cualquier intento de obtener el beneficio por otra vía que no fuera la institucional.

La semana pasada culminó el censo para las personas que tienen derecho al subsidio y como tiene un proceso largo y tedioso, aparecieron algunos "gestores" o simples estafadores que prometen una rápida solución a la expectativa de los adultos mayores. Varias personas denunciaron haber hecho giros a cambio de acelerar el trámite. 

Simplemente cayeron en la trampa de personas inescrupulosas, que no tienen compasión de la gente necesitada. Como se observa en las imágenes, a partir de una promesa de gestión, viene el pedido de giro de dinero y, lastimosamente algunos caen en su inocencia o desesperación por dar un poco de alegría a su familiar. Una señora giró 550 mil guaraníes a un estafador y hoy lamenta el golpe. El número de celular que recibió el recurso es el 0985 992 077. Es probable que esté operando desde la cárcel, según afirmaron.


En Fernando de la Mora, un poco más de 800 abuelitos fueron visitados la semana pasada por censistas del Ministerio de Hacienda, con la intención de verificar su situación económica-social y eventualmente otorgarles el subsidio previsto en la ley. 

Se aclaró que se hará una evaluación de cada caso y de ahí saldrá la lista definitiva de quiénes tienen derecho a cobrar la pensión. La ley establece tres condiciones para que las personas mayores de 65 años obtengan el pago: "no tener sueldo, público o privado, jubilación o pensión y no tener casos pendientes con la justicia".

Hay mucha expectativa de las personas anotadas, quienes sueñan con contar con esa platita (un poco más de 700 mil guaraníes mensuales); sin embargo, conforme a la experiencia, muchos quedarán nuevamente fuera del sistema, porque el criterio de la Secretaría de Estado es que tiene que vivir en condiciones de extrema pobreza.