Ciclista paraguaya pedaleando hacia los Juegos Olímpicos de Tokio

La ciclista internacional paraguaya Agua Marina Espínola, integrante de la Elite Deportiva Paraguay, habla de sus entrenamientos y de lo que significa ser la primera ciclista paraguaya en clasificar para participar en unos Juegos Olímpicos. Así mismo, la atleta guaraní resalta que con perseverancia se llega muy alto.

Espínola comenta que tuvo la oportunidad de reunirse con su equipo, el Massi Tactic Woman Team de Girona, en Cataluña, España, a quien representa en las competencias europeas, y cuyos entrenamientos específicos fueron muy productivos en su proceso de preparación para Tokio. También pudo reunirse con su entrenador y corregir muchos detalles, y ver cómo van a seguir trabajando de cara a lo que va ser esta temporada.

“Lo más importante fue que tuve la oportunidad de competir y enfrentarme a las competidoras con las que probablemente voy a competir en Tokio, así que puedo tener ya una idea de lo que necesito trabajar. Para mí fue muy productivo tener este bloque de carreras con ellas” asevera la atleta.

Destaca que haber obtenido su clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio es un privilegio y también una responsabilidad importante para posicionar la bandera de Paraguay en dichos Juegos Olímpicos. De esta manera Agua Marina asume el desafío, dando los mejores esfuerzos en su preparación, fortaleciendo lo físico y técnico con la mente y el espíritu.

“Son mis primeros Juegos Olímpicos así que surgen más nervios, más presión aún, lo tomo como un gran logro que tengo que disfrutar”, indica Agua Marina.

La atleta expresa que el ciclismo es un deporte solitario. “En estos tiempos el ciclismo es aún más solitario”, dice la atleta recordando los entrenamientos en pandemia. “Evito mucho contacto y entreno mayoritariamente sola. A veces eso hace que las horas sean más largas, igual agradezco estar sana y poder estar haciendo lo que me gusta”, remarca.

Sobre su retorno al país, Espínola puntualiza que “me sirve muchísimo volver a mi ciudad. Me mudé a Sapucai porque es un buen lugar para entrenar. Mi familia es la que más sufre con todo esto cuando viajo. Con toda esta incertidumbre es más difícil viajar. Así que estoy feliz de estar con ellos y el apoyo que me dan” expresa la atleta de la Elite Deportiva.

Agua Marina cuenta que se mudó para tener un entrenamiento de más calidad, ya que debía buscar lugares más tranquilos. “Se hacía más difícil entrenar en Asunción, busco lugares más tranquilos para entrenar, tengo el cerro ahí cerca, rutas tranquilas, estoy realmente en un lugar privilegiado” afirma.

Aparte de sus entrenamientos, la ciclista añade que la alimentación es otro enfoque importante así como el trabajo en lo que respecta a la salud mental. “Una debe estar feliz, tranquila, hago meditación, visualización, para tener una buena performance y eso incluyo mucho en mis rutinas: la visualización también de lo que voy a hacer y es algo que está haciendo mucha diferencia en el rendimiento ahora y que me da mucha seguridad de todo lo que viene de que voy a poder enfrentarlo” comenta la atleta.

Agua Marina reafirma que el apoyo y respaldo que recibe de la Secretaría Nacional de Deportes, así como del Comité Olímpico Paraguayo, son sumamente relevantes a la hora de seguir con sus entrenamientos y llegar a grandes competencias. “El apoyo que recibo es determinante para continuar con mi deporte”, sentencia.

La primera paraguaya clasificada a la máxima fiesta del deporte mundial dedica unas palabras a los jóvenes que, como ella, desean optar por un deporte y entrenar para llegar a competencias. “Luchen por sus sueños, que con perseverancia y si es tu deseo, todo se puede lograr. Intenten siempre y no dejen de hacerlo”.

Fuente: IP